Kazimierz Dabrowki postuló que existen distintos tipos o niveles a la hora de entender el desarrollo moral. Para ello debemos realizar el esfuerzo de intentar comprender que no se está haciendo referencia a valores postulados de manera exclusiva desde alguna cultura prediominante, sino del desarrollo de la moralidad en el ser humano que cursa paralelamente a su propio desarrollo cognitivo.
(FUENTE: http://superdotados.about.com/od/socialemotionalissues/p/positive_dis.htm)
Teoría de Dabrowski sobre la desintegración positiva
Por Carol Bainbridge
La teoría de la desintegración positiva es una teoría de desarrollo moral ideada por el psicólogo polaco Kazimierz Dabrowski. Consiste en cinco niveles, que van desde el interés propio total hasta casi lo opuesto, donde la preocupación principal son los demás.
Nivel I: Integración primaria
El egocentrismo es la fuerza dominante en este nivel. Quienes están en este nivel de desarrollo moral tienen poca consideración por los demás. Pueden ser muy competitivos y, a menudo, ganan, porque no tienen sentimiento de culpa o vergüenza que les impida hacer algo que puede dañar a los demás. Sus metas tienden a estar limitadas al éxito económico, al poder y a la gloria. Carecen de capacidad empática y autoexaminadora, de modo que, cuando las cosas salen mal, le echan la culpa a otros en lugar de asumir cualquier responsabilidad personal.
Nivel II: Desintegración uninivel
Los individuos con este nivel de desarrollo moral ya no están totalmente centrados en sí mismos, sino que aún no han interiorizado un conjunto básico de valores. Están más motivados por la preocupación de lo que los demás pensarán de ellos, por una necesidad de aprobación o el miedo al castigo. La falta de interiorización de valores hace que sean un blanco fácil para la manipulación. Puede que experimenten conflictos internos, pero estos se producen entre valores externos contrarios, tales como valores del grupo social y de la familia.
Dabrowski consideraba este nivel como un periodo de "desajuste positivo". Es el punto en el que una persona puede parecer neurótica y con desajustes, pero que se encuentra en el punto de alcanzar un nivel superior de desarrollo. Los terapeutas pueden intentar ayudar a que la persona se adapte a las normas de la sociedad en vez de ayudarle a alcanzar el siguiente nivel. No todos pasan al siguiente nivel. Para algunos puede resultar una lucha de por vida.
Nivel III: Desintegración espontánea multinivel
En este nivel, un individuo comienza a desarrollar un eje interno de jerarquía de valores. Los conflictos internos son intensos y ocurren porque la persona está insatisfecha con lo que es, porque se mide con un ideal, con parámetros personales altos. La persona comparará lo que es con lo que piensa que podría o debería ser. La lucha por alcanzar el ideal puede conducir a una depresión existencial, a la ira, la ansiedad y unos sentimientos de inferioridad.
Por ejemplo, una persona puede tener un fuerte sentido del honor y creer que cualquier mentira es un signo de fallo o debilidad moral. Si mienten para evitar un problema, pueden sentirse abrumados por la culpa y la vergüenza.
Quienes están en este nivel, a menudo se sienten moralmente fuera de sintonía con aquellos cuyos valores no están en el mismo nivel de idealismo. Por ejemplo, puede que les resulte difícil aceptar que no ser cien por ciento honesto es a veces socialmente aceptable, como en esas ocasiones en las que hacemos cumplidos que realmente no sentimos.
Nivel IV: Desintegración en Niveles Múltiples Organizados
Quienes están en este nivel han aprendido a adaptarse a sus ideales personales, a vivir de acuerdo con esos ideales. Poseen unos valores sólidos e inquebrantables. Son capaces de aceptarse a sí mismos y a los demás, tienen un fuerte sentido de la responsabilidad y están comprometidos con el hecho de servir a los demás. Demuestran una fuerte empatía, compasión y conciencia de sí mismos. Para alcanzar este estado, sin embargo, uno tiene que haber pasado por la lucha del nivel tres. Su yo anterior debe desintegrarse para dar paso al yo más ideal.
Nivel V: Integración Secundaria
Aquellos que han alcanzado el quinto nivel de desarrollo moral han conseguido su ideal. Los conflictos internos se han resuelto. Muy poca gente alcanza este nivel, que se caracteriza por una vida al servicio de la humanidad y por vivir de acuerdo con los más elevados principios universales de consideración para con la humanidad. Se cree que la Madre Teresa había alcanzado este estado. Un individuo del quinto nivel menos conocido es el Peregrino de la Paz , que renunció a todo lo que poseía y pasó 28 años ayudando a otros a encontrar la paz interior.
Significancia de la teoría:
Avanzar a través de los cinco niveles no es fácil y, de hecho, puede ser emocionalmente doloroso. Muchas personas que pasan de un nivel a otro no siempre lo hacen a propósito. Por el contrario, se ven arrastrados a ese camino debido a circunstancias extenuantes, que incluyen la muerte de un ser querido, una experiencia cercana a la muerte, o incluso una experiencia mística. También pueden sentir inconscientemente que están listos para el siguiente nivel.
La transición entre niveles más difíciles es la que existe entre el nivel tres y cuatro, y muchas personas que se esfuerzan por pasar el nivel tres podrían beneficiarse del asesoramiento, siempre y cuando el consejero tenga una cierta comprensión de la teoría y de la superdotación. Sin esa comprensión, un consejero puede pasar el tiempo tratando de conseguir que la persona se adapte a la vida en lugar de ayudarle a pasar al siguiente nivel.
Una vez que una persona comienza a pasar a la fase cuatro, la decisión de seguir adelante es una decisión consciente. La persona ya no tiene miedo de la desintegración del yo y es capaz de aceptar el dolor, porque él o ella entiende que es necesario para avanzar a los niveles más altos de desarrollo.
Conexión entre la teoría y las sobreexcitabilidades Los individuos con fuertes sobreexitabilidades emocionales, intelectuales y imaginativas parecen tener mayor potencial para alcanzar los niveles más altos de desarrollo moral y los entornos operativos emocionales e intelectuales que son los más significativos.
Niños Superdotados y Teoría de la Desintegración Positiva La teoría se aplica más a los adultos que a los niños, pero no es raro que algunos adolescentes superdotados con talento se preocupen por el conflicto entre cómo son las cosas y cómo deberían ser.
"Grupo-asociación cuyo fin principal es la búsqueda desde una perspectiva holística de un entendimiento real y global de la alta capacidad intelectual, fomentando su difusión y comprensión social,alejando así mitos y falsas atribuciones."
domingo, 2 de septiembre de 2012
sábado, 1 de septiembre de 2012
domingo, 19 de agosto de 2012
LA INTENSIDAD EMOCIONAL EN LA SUPERDOTACIÓN
Artículo para aportar información y reflexión acerca de la importancia de la comprensión de la expresión intelectual y emocional como un todo. Tanto para la vida infantil, como la adulta.
** Traducción al castellano del texto original de:
Lesley Kay Sword, Director – Gifted and Creative Services Australia.
www.giftedservices.com.au, enquiries@giftedservices.com.au.
Lesley Kay Sword, Director – Gifted and Creative Services Australia.
www.giftedservices.com.au, enquiries@giftedservices.com.au.
La
superdotación tiene un componente emocional así como intelectual. La
complejidad intelectual va de la mano junto con una profundidad
emocional. Del mismo modo que el pensamiento de los niños superdotados
es más complejo y de mayor profundidad que el de otros niños, así lo son
sus emociones en cuanto a complejidad e intensidad.
Esta
complejidad se observa en amplio rango de emociones que los niños
superdotados pueden experimentar a la vez en un momento dado y la
intensidad es evidente en ese desbordamiento de sus sentimientos acerca
de prácticamente todo, tan familiar para sus padres y profesores.
La intensidad emocional de los superdotados no se trata de una cuestión de sentir más que el resto de la gente sino de una manera de experimentar el mundo distinta: viva, absorbente, penetrante, abarcadora, compleja, dominante – una manera de estar inquietamente vivo.
La intensidad emocional se puede expresar de muchas maneras diferentes:
• Intensidad de sentimientos
– Sentimientos positivos, negativos, ambos a la vez, extremos de
emociones, emociones complejas que aparentemente se mueven de un
sentimiento a otro en un periodo corto de tiempo, identificación con los
sentimientos de otras personas, llantos y lágrimas a la vez.
• En el cuerpo
– el cuerpo refleja las emociones y sentimientos que a menudo se
expresan como síntomas corporales tales como estómago tenso,
aprehensión, sonrojamiento, dolores de cabeza, nauseas.
• Inhibición – falta de confianza en uno mismo y timidez.
• Fuerte memoria afectiva
– Los niños emocionalmente intensos pueden recordar los sentimientos
que acompañaron a un incidente y muy habitualmente serán capaces de
revivirlos y “re-sentirlos” incluso mucho tiempo después.
• Miedos y ansiedades, sentimientos de culpabilidad, sentimientos de estar fuera de control.
• Preocupación por la muerte, estados depresivos.
• Asociación emocional y apego a los demás, empatía y preocupación por los otros, sensibilidad en las relaciones, apego a los animales, dificultad para ajustarse a nuevos ambientes, soledad, conflictos con el resto en cuanto a la profundidad de las relaciones.
• Auto-evaluación critica y juicios internos, sentimientos de inferioridad e insuficiencia.
Parece
que mucha gente no es consciente de que los sentimientos intensos son
una parte de la superdotación y generalmente se presta poca atención a
la intensidad emocional.
Históricamente
la expresión de sentimientos intensos ha sido vista como un signo de
inestabilidad emocional, más que como una clara evidencia de una rica
vida interior. En occidente, tradicionalmente se ha considerado a las
emociones y el intelecto como dos partes separadas y contradictorias.
Sin embargo, existe un enlace indisoluble entre las emociones y el
intelecto que, combinados, tienen un profundo efecto en la gente
superdotada.
Es
la intensidad emocional la que alimenta la alegría de vivir, la pasión
por aprender, el motor de la expresión de un área de talento, la
motivación para los logros de los superdotados.
Sentir todo mucho más profundamente que los demás puede ser a la vez doloroso y aterrador.
La
gente superdotada que es intensa emocionalmente a menudo se siente
anormal. “Debo de tener algo malo... quizá esté loco, no parece que
nadie sienta las cosas así”. A menudo experimentan intensos conflictos
internos con uno mismo, autocrítica, ansiedad y sentimientos de
inferioridad.
La comunidad médica tiende a ver estos conflictos como síntomas y etiquetan a los superdotados como neuróticos.
Sin embargo, estos conflictos son una parte intrínseca al hecho de ser
superdotado. Es más, estos conflictos son el motor para su crecimiento y
realización personal.
Es
vitalmente importante que a los niños superdotados se les enseñe a
interpretar su exaltada sensibilidad hacia las cosas que les ocurren en
el mundo como una respuesta normal a las mismas. Si esto no se les
aclara a tiempo, pueden llegar a ver sus propias experiencias intensas
como una evidencia de que tienen algo malo. Otros niños y niñas pueden
ridiculizar a un niño superdotado por reaccionar fuertemente hacia un
hecho aparentemente trivial, incrementando entonces los sentimientos de
éstos de que son unos raros.
Por
otro lado, su sensibilidad hacia las injusticias y la hipocresía de la
sociedad puede llevar a los niños emocionalmente intensos superdotados a
sentir desesperanza y cinismo a edades muy tempranas.
Lo
más importante que podemos hacer para ayudar a estos niños es aceptar
sus emociones: necesitan sentirse comprendidos y apoyados. Hay que
explicarles que sus sentimientos intensos son normales en los niños que
son como ellos. Ayudarles a usar su intelecto para desarrollar su
auto-conocimiento y su auto-aceptación.
Los
padres necesitan practicar una apropiada disciplina ya que esto ayuda a
desarrollar un sentimiento de seguridad que lleva al desarrollo de la
autodisciplina y un sentimiento de competencia emocional.
Esta
apropiada disciplina consiste en una aplicación consistente de los
valores, reglas y comportamientos que se entienden como importantes para
la familia. Explicar los beneficios de las reglas al niño y hacerlas
cumplir como una consecuencia de su comportamiento.
Conversar
sobre sentimientos abiertamente; los negativos así como los positivos.
Puede ser de gran ayuda usar un “termómetro emocional” para iniciar la
discusión. Por ejemplo, “en una escala del 1-10, ¿cómo te sientes hoy?”.
Tomar el tiempo suficiente para escuchar las ideas de los niños, sus
opiniones y sus sentimientos. No emitir juicios: no interrumpir,
moralizar, distraer o dar consejo. Apreciar su sensibilidad, su
intensidad y sus pasiones. No intentar minimizar sus emociones porque te
hagan sentir incómodo
con su dolor.
Definitivamente,
no ayuda de nada decir “eres demasiado sensible”, o “quítate eso de la
cabeza”, o “todo irá bien”. Hay que reafirmarles cuando tienen miedo y
ayudarles a encontrar la manera de expresar sus emociones intensas a
través de historias, poemas, arte, música, diarios o actividades
físicas.
Hace
falta darse cuenta de que ellos se llegan a sentir frustrados cuando
sus capacidades físicas no se corresponden con su capacidad intelectual y
ayudarles a tratar con esto.
Recompensar el proceso de esfuerzo y no sólo los resultados. Enfatizar sus fortalezas en vez de quedarse en los defectos.
Darse
cuenta de que la sensibilidad no significa debilidad. No son seres
débiles. Darles la responsabilidad adecuada para su edad y no
sobreprotegerlos demasiado del mundo y de las consecuencias de sus
acciones. Recordar que primero son niños y después son superdotados. No
hay que esperar de ellos que sean “adultos pequeñitos”. Los juegos, la
diversión y el ocio son actividades esenciales para que adquieran un
fuerte desarrollo emocional.
Finalmente,
se debe buscar el consejo de profesionales preventivos si resulta
apropiado; eso es importante tanto para apoyar su sano desarrollo
emocional, como para prevenir problemas sociales y emocionales.
Podemos
ayudar a nuestros niños emocionalmente intensos superdotados a aceptar
su mundo interior de experiencias y que lo vean como un punto fuerte.
Esto
a menudo significa que tengamos que aceptar y ver nuestras propias
experiencias emocionales y sentimientos de manera que seamos un modelo
positivo para ellos.
Hablar
de nuestras emociones y saberlas reconocer puede ser muy difícil de
hacer en esta sociedad que valora por encima de todo lo racional y el
razonamiento lógico y que entiende las emociones como lo opuesto a lo
racional. Sin embargo, si la intensidad emocional es vista por los
padres y profesores como un punto fuerte y se presenta como algo
positivo, se ayuda a los niños a entender y valorar este don.
De
esta manera, se les dará a los niños emocionalmente intensos el poder
de expresar su propia excepcionalidad en el mundo y a usar sus dones y
talentos con confianza en sí mismo y felicidad.
Intensidad Emocional en los Niños Superdotados (PDF)
miércoles, 15 de agosto de 2012
IMITACIÓN vs SER UN@ MISM@
La imitación ha sido y es utilizada como método de supervivencia por diversas especies animales.
La pregunta que cabe hacerse es la siguiente: ¿qué ocurre cuando la imitación no acaba siendo adaptativa para el sujeto?
La pregunta que cabe hacerse es la siguiente: ¿qué ocurre cuando la imitación no acaba siendo adaptativa para el sujeto?
"Casi todo lo absurdo de nuestra conducta es el resultado de imitar a aquellos a quienes no podemos parecernos"
Samuel Johnson
martes, 14 de agosto de 2012
SOMOS DE CARNE Y HUESO...
Cuando llega un
momento determinado en el que se habla de algún tema concreto con mayor
asiduidad de lo que antes se hacía, se tiende a pensar (por otro lado,
erróneamente) que acaba de surgir una nueva moda. Como si en épocas
pasadas, este tema no fuera importante o ni si quiera existiera. Y una
cosa es bien cierta, recordemos: "aquello de lo que no se habla, simplemente no existe". O al menos no existe para la "mayoría".
Recuerdo cuando al acoso escolar se le acuñó el nombre de bullying. Fue posteriormente al desgraciado suceso del suicidio de Jokin, un adolescente en Hondarribia, a raíz del acoso que en repetidas ocasiones venía recibiendo por parte de sus "compañeros" de clase.... y lo que me parece aún más grave: el desinterés y ausencia de implicación por parte de la comunidad escolar. De pronto, se empezó a hablar en los medios, se vendían libros de expertos que trataban del tema y la sociedad empezó a hacerse eco de un problema que de moderno tiene muy poco: siempre han existido los abusones, los acosadores.... y pocas veces se les ha hecho frente con los medios con los que ha de hacerse, es decir, tanto desde las familias (normalmente sólo se implican las de las víctimas, no tanto las de los acosadores), como de la institución escolar.
¿Qué está
sucediendo, pues, con el tema de las Altas Capacidades Intelectuales?
Cuando aparecen en las noticias, creo no equivocarme si me aventuro a
calcular que entorno al 90% de los titulares van acompañados de palabras
que intentar inspirar lástima "el drama de ser el más listo", "no se relacionan porque no encajan en su grupo de iguales", y el más repetido: "el fracaso escolar de los superdotados".
A una le da la sensación de que para que se hable del tema ha de
existir algún tinte dramático de fondo al que no se le busca
explicación, ni por supuesto solución, porque de lo contrario no tiene
objeto la noticia. Son titulares escritos sin criterio, sin emociones.Recuerdo cuando al acoso escolar se le acuñó el nombre de bullying. Fue posteriormente al desgraciado suceso del suicidio de Jokin, un adolescente en Hondarribia, a raíz del acoso que en repetidas ocasiones venía recibiendo por parte de sus "compañeros" de clase.... y lo que me parece aún más grave: el desinterés y ausencia de implicación por parte de la comunidad escolar. De pronto, se empezó a hablar en los medios, se vendían libros de expertos que trataban del tema y la sociedad empezó a hacerse eco de un problema que de moderno tiene muy poco: siempre han existido los abusones, los acosadores.... y pocas veces se les ha hecho frente con los medios con los que ha de hacerse, es decir, tanto desde las familias (normalmente sólo se implican las de las víctimas, no tanto las de los acosadores), como de la institución escolar.
O quizá deberíamos empezar a llamarlo ""High Abilities"... seguro que si acuñamos un término en inglés, despierta mayor interés...
Aún así, yo sigo en mis trece. Prefiero atender a palabras que se desarrollen con criterio:
Somos de carne y hueso.
No somos extraterrestres ni nada por el estilo.
Aunque casi con toda probabilidad, si estás leyendo esto, es porque alguna vez te habrán hecho sentir así.
¿Te preguntas si eres o no superdotado? Pues... ¡a quién le importa eso!
¿Sorprendido? Verás, "oficialmente" eres superdotado si tu C.I. (cociente de inteligencia) es superior a 130. A nosotros no nos interesa el numerito, sino la muy probable carga de malestar que, eso sí, podría estar tras él. Un superdotado no es una persona que habla nueve idiomas, que estudia cuatro carreras, y que toca además catorce instrumentos (ni falta que hace tampoco). Un superdotado es un ser humano implicado por sus características propias en una situación difícil y que, lamentablemente, puede por ello llegar a alcanzar un sufrimiento dolorosamente profundo.
¿Por qué? Porque a nadie le agrada no ser comprendido y sentirse por tanto, rechazado.
¿Sabes cuándo algo es considerado normal? Cuando la mayoría lo asume así. Pero... ¿Qué ocurre cuando alguien puede contemplar cada situación desde un punto de vista un poco más peculiar?
Ocurre que puede cuestionar. Y si puedes cuestionar lo asumido, entonces puedes dejarlo atrás. Y si puedes dejar atrás lo considerado normal, entonces tú mismo dejas de serlo.
Eres un ser, pero te tratan como a una entidad a-normal. Seguramente tú puedes hacer lo que otros no pueden, y ésa es una situación muy delicada. La otra cara de la moneda es que a lo mejor tú no puedes hacer lo que ellos sí pueden, y ésa es también una situación muy delicada, porque se ha de vivir en el mundo. La diferencia margina, y el marginado, sufre. Y, sufriendo, debe vivir en el mundo y en la sociedad que le hace sufrir.
Pero... ¿Por qué? ¿Por qué se tiene que dar esa situación conflictiva? Por las características propias del superdotado, que básicamente son las siguientes:
§ Inteligencia. Para la mayoría de la gente, pensar se trata más bien de un esfuerzo. Pero... ¿tú no puedes evitar pensar y darte cuenta de las cosas, verdad?
§ Tesón. Para la mayoría de la gente, concentrarse en algo resulta sencillamente agotador. Pero... ¿tú no puedes evitar concentrar todas tus energías en aquello que te apasiona, verdad?
§ Creatividad. Para la mayoría de la gente, las cosas están bien así como siempre han sido. Pero... ¿tú no puedes evitar tratar de hacer algo completamente novedoso, verdad?
§ Sensibilidad. La mayoría de la gente, vive. ¿Pero tú no puedes evitar sentirte profundamente herido y conmocionado en tu delicado interior, verdad? ¿Verdad que a ti te cuesta vivir?
Estas características giran en realidad en torno a un mismo punto común: el superdotado es interiormente efervescente, bullicioso, caótico..., todo un volcán en erupción de pensamientos, ideas, proyectos, inquietudes, emociones, sensibilidades, sufrimientos... La mayoría de las personas no son así. No son ni mejores ni peores que nosotros; simplemente son diferentes. Simplemente, su ritmo interno de vida es por naturaleza más sosegado que el nuestro. Así las cosas, es normal que se acabe por denominar a nuestro modo natural de operar como "alta capacidad". Sin embargo, nosotros no podemos adaptarnos a una forma de vida y de ser que se nos antoja ralentizada, absurda, insensible..., y de ahí nuestro escaso margen de adaptación en la sociedad. Vivimos con "claustrofobia", y nuestra vitalidad se resiente. Incluso en casos extremos podemos llegar a perder las ganas de vivir.
Pero si un superdotado se caracteriza por algo, es porque se trata de alguien a quien, sin duda, no es posible clasificar.
Ramón Fernández García de Zúñiga
http://soniahablandoenconfianza.blogspot.com.es/2011/12/somos-de-carne-y-hueso.html
domingo, 12 de agosto de 2012
LA ALTA CAPACIDAD EN LA VIDA ADULTA
El acento a la atención sobre las altas capacidades se viene haciendo sobre ambientes escolares, lo cual obvia decir que se hace necesario, aunque en cierta forma es muy probable que no sea suficiente. Por un lado, porque es@ niñ@ crece y deja de estudiar (al menos en cuanto a escolarización formal se refiere) y por otro lado, porque poseer Alta Capacidad Intelectual es mucho más que sacar o no buenas notas, que "triunfar" o no en el sistema educativo. Es una condición que abarca a todos los ámbitos de la vida de esa persona, no solo al aspecto llamémoslo, más "racional".... y es que quizá no haya nada más irracional que intentar separar la razón de la emoción y los sentimientos.
No se trata de una moda pasajera. A lo largo de los años han sido (y son) muchas las personas que poseen estos rasgos, aun sin saberlo a ciencia cierta. Personalmente, como madre de un niño de alta capacidad que pertenece a una asociación de padres y madres que defienden los derechos de est@s niñ@s, tengo la sensación de que hay numerosas personas que toman consciencia de que es muy probable que ell@s mism@s también tengan AACC, porque en cierta forma no pueden evitar sentirse identificad@s con sus hij@s.... pero nadie se lo había dicho. Y de pronto, al percatarse de que en verdad existe una probabilidad de que las altas capacidades intelectuales hayan entrado en su vida antes de la llegada de sus hij@s, se suele tener la sensación de empezar a encajar ciertas piezas en este puzle del ciclo vital que hasta entonces habían permanecido en el aire, inconexas.
Y es que, por mucho que desde ciertos sectores profesionales se venga haciendo creciente hincapié en la "no heredabilidad" de las AACC, sinceramente, pienso que están optando por una vía de investigación equivocada, partiendo de una premisa que se aleja de la realidad.
Quisiera por tanto, compartir esta información con vosotr@s especialmente para adentrarse en una profunda reflexión acerca de qué supone poseer altas capacidades realmente, ¿es solo un aspecto académico? ¿es solo un ansia de saber más de manera inerte o por contra hay siempre un porqué detrás de este conocimiento?....
CARACTERÍSTICAS DEL ALDULTO SUPERDOTADO
ENLACE: http://etelvinayabelardo.blogspot.com.es/2012/08/adultos.html
Noemí Menéndez / Sonia M. Blanco
No se trata de una moda pasajera. A lo largo de los años han sido (y son) muchas las personas que poseen estos rasgos, aun sin saberlo a ciencia cierta. Personalmente, como madre de un niño de alta capacidad que pertenece a una asociación de padres y madres que defienden los derechos de est@s niñ@s, tengo la sensación de que hay numerosas personas que toman consciencia de que es muy probable que ell@s mism@s también tengan AACC, porque en cierta forma no pueden evitar sentirse identificad@s con sus hij@s.... pero nadie se lo había dicho. Y de pronto, al percatarse de que en verdad existe una probabilidad de que las altas capacidades intelectuales hayan entrado en su vida antes de la llegada de sus hij@s, se suele tener la sensación de empezar a encajar ciertas piezas en este puzle del ciclo vital que hasta entonces habían permanecido en el aire, inconexas.
Y es que, por mucho que desde ciertos sectores profesionales se venga haciendo creciente hincapié en la "no heredabilidad" de las AACC, sinceramente, pienso que están optando por una vía de investigación equivocada, partiendo de una premisa que se aleja de la realidad.
Quisiera por tanto, compartir esta información con vosotr@s especialmente para adentrarse en una profunda reflexión acerca de qué supone poseer altas capacidades realmente, ¿es solo un aspecto académico? ¿es solo un ansia de saber más de manera inerte o por contra hay siempre un porqué detrás de este conocimiento?....
CARACTERÍSTICAS DEL ALDULTO SUPERDOTADO
- Tienes una fuerte sensación de ser diferente.
- Tienes dificultad de aceptar autoridad.
- Te afecta la injusticia hacía ti mismo y hacia
otros.
- Te sientes a gusto haciendo las cosas solo.
- No te gustan los grupos.
- Normalmente te aburres en fiestas y cumpleaños.
- Otros no suelen entender tus chistes.
- Otros tienen problemas de seguirte.
- Piensas que no tienes razón ya que todos opinen
diferente que tu.
- No eres conformista.
- En el colegio no encajaste bien en el grupo.
- Tienes facilidad para resolver problemas ya que
“ves” la solución rápidamente.
- Eres el tipo que quiere mejorar el mundo.
- Eres una persona muy leal.
- Te pones el listón muy alto y demandas mucho de
ti mismo.
- Te aburres fácilmente.
- Odias que te repitan lo que acaban de decir.
- Te irritas con facilidad.
- Eres impaciente.
- Te sientes intranquilo en tu interior.
- Te preocupas frecuentemente.
- Cuando trabajas en algo puedes olvidar todo
alrededor de ti.
- No te muestras al mundo ya que no te van a
entender de todas formas…
- Tienes que explicar frecuentemente tus ideas o tu
punto de vista, o simplemente no te tienen en cuenta.
- La gente te dice: No seas tan complicado.
¿Siempre eres tan serio?
- A veces te atreves con todo, otras veces no te
atreves con nada.
- Regularmente crees que tu trabajo no es lo
suficientemente bueno.
- Tienes problemas de organizar tu vida.
- Retrasas crónicamente cosas que debes hacer.
- Tienes problemas de arrancar cosas que tienes que
hacer.
- Tienes problemas de acabar las cosas que estás
haciendo.
- Tienes abiertos muchos proyectos distintos y
diferentes.
- Tienes una gran necesidad de estímulos.
- Tienes una alta sensibilidad para estímulos
sensoriales.
- Eres propenso a la adicción.
- Eres creativo.
- Eres intuitivo.
- Tienes procedimientos fijos para hacer las cosas.
Noemí Menéndez / Sonia M. Blanco
jueves, 9 de agosto de 2012
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







